Odio dejarte atras, no poder verte más. Odio que el viento y los restos del fuego aun separen nuestros corazones. Odio no saber nada de ti. Pero cuando se de tus andanzas, odio saberlo. Corazones oscurecidos por negros vientos de tristeza acampan a su parecer por el jardín de mi mente. La musas són violadas por contigentes de malos presagios y personalidades efimeras que transcurren por el tiempo. Sin las musas no hay inspiraciones, y sin la inspiración no existe la vida. Poco a poco los placebos me saben a poco, pues habiendo probado el oro no se saborea el bronce. Diez mil escusas inventé para el autoconvencimiento de un servidor, aunque estas solo me llevasen al entendimiento de que mentia. No puedo negaros que la vida no tiene flores sin el hada, pues cuando mi nereida desapareció, el mundo no volvió a ser el mismo. Y aunque quiera, no podeis ser sustituida. Pues no soy yo quién dicta mis leyes sino algo más superior, que me controla, me habla, me corrige, me desmiente, me tortura. Su nombre pasó por muchos formas entre ellas amor, razón, conciencia, corazón. No se lo que debe ser. Teniendo la morfina a un paso y la jeringuilla a otro, muero sin saberlo. Pues la tristeza también mata por sobredosis. No dejeis de andar y no mireis atras, pues los que nos agazapamos ya no volvemos.
sábado, febrero 03, 2007
Oda Odio
Odio dejarte atras, no poder verte más. Odio que el viento y los restos del fuego aun separen nuestros corazones. Odio no saber nada de ti. Pero cuando se de tus andanzas, odio saberlo. Corazones oscurecidos por negros vientos de tristeza acampan a su parecer por el jardín de mi mente. La musas són violadas por contigentes de malos presagios y personalidades efimeras que transcurren por el tiempo. Sin las musas no hay inspiraciones, y sin la inspiración no existe la vida. Poco a poco los placebos me saben a poco, pues habiendo probado el oro no se saborea el bronce. Diez mil escusas inventé para el autoconvencimiento de un servidor, aunque estas solo me llevasen al entendimiento de que mentia. No puedo negaros que la vida no tiene flores sin el hada, pues cuando mi nereida desapareció, el mundo no volvió a ser el mismo. Y aunque quiera, no podeis ser sustituida. Pues no soy yo quién dicta mis leyes sino algo más superior, que me controla, me habla, me corrige, me desmiente, me tortura. Su nombre pasó por muchos formas entre ellas amor, razón, conciencia, corazón. No se lo que debe ser. Teniendo la morfina a un paso y la jeringuilla a otro, muero sin saberlo. Pues la tristeza también mata por sobredosis. No dejeis de andar y no mireis atras, pues los que nos agazapamos ya no volvemos.
viernes, febrero 02, 2007
Fracasos diarios.
Sentado delante del teclado, solo pienso en como seria mi vida si en vez de estar aquí estuviera leyendo un libro en mi cama o tal vez soñando despierto delante del espejo. ¿Seria mejor persona? ¿más culto? ¿más soñador? Empiezan a venirme a la cabeza escenas de mi vida, diaria, cotidiana, extraordinaria. ¿Qué hubiese pasado si aun estuviese estudiando en la universidad de Física?...
Fracasos. La vida son fracasos. Uno detras de otro. Solo espero que este escrito no sea el siguiente.
jueves, enero 04, 2007
La tierra de los sueños
Siento frío, mucho frío. Las pequeñas estrellas que caen del cielo me empapan la ropa con el blanco característico del tiempo de la felicidad, de la familia, de la religión. No dejo de pensar en el sino de mi vida: qué voy a ser, que voy a hacer a qué me voy a dedicar, como voy a ser feliz. Aunque como bien dijo un famoso escritor, “la felicidad es una trampa en la que no pienso caer”. Sentado en un solitario parque, recuerdo la insignia de la ciudad de la luz, esa maravillosa construcción que creó fascinación y odio. Una torre en la que ocurren todos los sueños y se hacen realidad mis fantasías. Al fin y al cabo, solo me acompañan mis fantasías. En este viaje por el pequeño cosmos humano tan solo soy una pequeña pieza que si fallara no se notaria. ¿Quién puede necesitar a alguien que su pensamiento siempre está en otro mundo?
Es año nuevo y siento la necesidad de estar con mis alter egos y con la gente que tuve a mi lado. Pero todos están lejos y tan solo quedan mis nereidas. Que en campos verdes bailan felices o, mejor dicho, alegres. Como más las imagino más reales se vuelven. Un escalofrío recorre mi cuerpo, pero parece que eso ya no importa. Mi alma se ha desprendido de mi cuerpo y danza con las ninfas y vuela alto hasta la tierra de los sueños; quedan lejos ya las ciudades y lo humano. Ni el frío ni la soledad se mecen en mi pensamiento. La Torre emerge ante mi como si hubiera sido construida para que yo la contemplase. Las musas vuelan hasta ella y me la entregan como si fuera mía. La tengo cerca, muy cerca, estoy a punto de tocarla. Casi puedo sentir el frío acero en mis manos. De pronto todo vuelve para atrás todo se va de mis manos vuelve a su origen, la torre se vuelve a sumergir en la tierra, las hijas de Nereo se diluyen con el paisaje, todo se vuelve más y más blanco.
Fui “salvado, sanado, recuperado, devuelto a la vida, reencontrado” por la medicina humana.
domingo, noviembre 12, 2006
Tiempos de volar
Hoy las cadenas se soltaron. Emprendieron un vuelo hacia el cielo. No dudo que volveran a bajar. Pero en vez de ver como vuelven a bajar y esperar, empiezo a andar. Camino con el presente, hacia el futuro. Veo el cambio de mi vida en mi entorno. Contemplo como ahora me acompañais y mañana ya no. Admiro como sois sin preocuparme por vuestro destino. Sonrio, pues veo como la evolución sigue su curso. No se termina en mis pies.
No tengo ningún Caesar al que responder: los que van a morir te saludan.
Tempus Fugit
martes, noviembre 07, 2006
Hijo mio...
Hoy vi a las musas marchar. A la musa odio, a la musa terror, a la musa cinismo. Se fueron sin decir adiós, ni tan solo saludar. Simplemente dejaron mi ciudad, mi mundo. Solo quedaron las divas de la compresión y del dolor. Me miraron fijamente, me cogieron la mano y me llevaron por el camino de baldosas rojas. Rojas de amor, de sangre. Reian y a la vez lloraban. Me preguntaron por qué intento hacer feliz a quien me rodea. Por qué busco mi felicidad en la de los demás. Vi la sonrisa de los antiguos Dioses, en el cielo escrita. Cada paso que daba, una baldosa más que pisaba. Tan solo eso baldosas, etapas de un vida con un principio y un fin. Una feliz y la otra dolorosa. Pero el camino seguia y segui sin encontrar un fin. Habia otros caminos que se cruzaban con el mio, entonces cambiava el color de mi ceramica. Entonces creia encontrar el sentido y la vela en mi navio, hasta que volvia a pisar mis racholas rojas. Rojo amor, rojo sangre. Intenté no mirar al suelo, concentrandome en libros, en estudios, en trabajos, en ideales, en valkirias. Descubrí un mundo sin pasos en el que el rojo pasión y dolor no tenia lugar. Creí que viví hasta que mi mundo cayó a los pies mostrando todas los pasos que no quise ver, que no quise comprender. Todo el dolor que tuve que tener, todo el amor que tuve que sentir me golpeo en tan solo unos instantes. Y apareció mi nimfa, mi Nereida. Las divas comprensión y dolor también se fueron. La bella nimfa me acompañava en mis pasos, en sus pasos. Las baldosas ahora eran doradas. Pero con el tiempo se convirtieron en cobrizas y luego en marrones. Hasta que apareciste tú. Hijo mio. Entonces ese mundo dejo de tener sentido, porque tú eras el universo. Tú eras los multiversos que unen lo real con lo imaginable. Tu no tenias camino, tu eras el camino. Creciste y te creaste tus baldosas con tu color. Pero nosotros ya no poseiamos camino sino eramos luz en el tuyo. Ahora que mi luz se apaga, no deseo que te quedes en el mundo de unas simples uniformidades cuadradas de colores con musas irreales. Se el camino, se la luz, se mi ser, se nimfa. Se Casiopea. Se Orion. Se un Dios. No te quedes en el mundo en el que yo viví. Se mejor que yo, superame, superate. Ve a donde nadie a podido ir nunca. Porque solo tu eres luz y camino. Nunca me recuerdes, sirvete de mi. Utilizame. Porque yo soy tú. Vive lo que yo ya no puedo vivir.

