jueves, enero 04, 2007

La tierra de los sueños


Siento frío, mucho frío. Las pequeñas estrellas que caen del cielo me empapan la ropa con el blanco característico del tiempo de la felicidad, de la familia, de la religión. No dejo de pensar en el sino de mi vida: qué voy a ser, que voy a hacer a qué me voy a dedicar, como voy a ser feliz. Aunque como bien dijo un famoso escritor, “la felicidad es una trampa en la que no pienso caer”. Sentado en un solitario parque, recuerdo la insignia de la ciudad de la luz, esa maravillosa construcción que creó fascinación y odio. Una torre en la que ocurren todos los sueños y se hacen realidad mis fantasías. Al fin y al cabo, solo me acompañan mis fantasías. En este viaje por el pequeño cosmos humano tan solo soy una pequeña pieza que si fallara no se notaria. ¿Quién puede necesitar a alguien que su pensamiento siempre está en otro mundo?


Es año nuevo y siento la necesidad de estar con mis alter egos y con la gente que tuve a mi lado. Pero todos están lejos y tan solo quedan mis nereidas. Que en campos verdes bailan felices o, mejor dicho, alegres. Como más las imagino más reales se vuelven. Un escalofrío recorre mi cuerpo, pero parece que eso ya no importa. Mi alma se ha desprendido de mi cuerpo y danza con las ninfas y vuela alto hasta la tierra de los sueños; quedan lejos ya las ciudades y lo humano. Ni el frío ni la soledad se mecen en mi pensamiento. La Torre emerge ante mi como si hubiera sido construida para que yo la contemplase. Las musas vuelan hasta ella y me la entregan como si fuera mía. La tengo cerca, muy cerca, estoy a punto de tocarla. Casi puedo sentir el frío acero en mis manos. De pronto todo vuelve para atrás todo se va de mis manos vuelve a su origen, la torre se vuelve a sumergir en la tierra, las hijas de Nereo se diluyen con el paisaje, todo se vuelve más y más blanco.

Fui “salvado, sanado, recuperado, devuelto a la vida, reencontrado” por la medicina humana.



domingo, noviembre 12, 2006

Tiempos de volar

Hoy las cadenas se soltaron. Emprendieron un vuelo hacia el cielo. No dudo que volveran a bajar. Pero en vez de ver como vuelven a bajar y esperar, empiezo a andar. Camino con el presente, hacia el futuro. Veo el cambio de mi vida en mi entorno. Contemplo como ahora me acompañais y mañana ya no. Admiro como sois sin preocuparme por vuestro destino. Sonrio, pues veo como la evolución sigue su curso. No se termina en mis pies.


No tengo ningún Caesar al que responder: los que van a morir te saludan.


Tempus Fugit


martes, noviembre 07, 2006

Hijo mio...

Hoy vi a las musas marchar. A la musa odio, a la musa terror, a la musa cinismo. Se fueron sin decir adiós, ni tan solo saludar. Simplemente dejaron mi ciudad, mi mundo. Solo quedaron las divas de la compresión y del dolor. Me miraron fijamente, me cogieron la mano y me llevaron por el camino de baldosas rojas. Rojas de amor, de sangre. Reian y a la vez lloraban. Me preguntaron por qué intento hacer feliz a quien me rodea. Por qué busco mi felicidad en la de los demás. Vi la sonrisa de los antiguos Dioses, en el cielo escrita. Cada paso que daba, una baldosa más que pisaba. Tan solo eso baldosas, etapas de un vida con un principio y un fin. Una feliz y la otra dolorosa. Pero el camino seguia y segui sin encontrar un fin. Habia otros caminos que se cruzaban con el mio, entonces cambiava el color de mi ceramica. Entonces creia encontrar el sentido y la vela en mi navio, hasta que volvia a pisar mis racholas rojas. Rojo amor, rojo sangre. Intenté no mirar al suelo, concentrandome en libros, en estudios, en trabajos, en ideales, en valkirias. Descubrí un mundo sin pasos en el que el rojo pasión y dolor no tenia lugar. Creí que viví hasta que mi mundo cayó a los pies mostrando todas los pasos que no quise ver, que no quise comprender. Todo el dolor que tuve que tener, todo el amor que tuve que sentir me golpeo en tan solo unos instantes. Y apareció mi nimfa, mi Nereida. Las divas comprensión y dolor también se fueron. La bella nimfa me acompañava en mis pasos, en sus pasos. Las baldosas ahora eran doradas. Pero con el tiempo se convirtieron en cobrizas y luego en marrones. Hasta que apareciste tú. Hijo mio. Entonces ese mundo dejo de tener sentido, porque tú eras el universo. Tú eras los multiversos que unen lo real con lo imaginable. Tu no tenias camino, tu eras el camino. Creciste y te creaste tus baldosas con tu color. Pero nosotros ya no poseiamos camino sino eramos luz en el tuyo. Ahora que mi luz se apaga, no deseo que te quedes en el mundo de unas simples uniformidades cuadradas de colores con musas irreales. Se el camino, se la luz, se mi ser, se nimfa. Se Casiopea. Se Orion. Se un Dios. No te quedes en el mundo en el que yo viví. Se mejor que yo, superame, superate. Ve a donde nadie a podido ir nunca. Porque solo tu eres luz y camino. Nunca me recuerdes, sirvete de mi. Utilizame. Porque yo soy tú. Vive lo que yo ya no puedo vivir.

miércoles, noviembre 01, 2006

A vos, sonreid. El joan petit...




No sois sino el sol de mis mañanas, que acaricia mi rostro al despertar. No sois sino lo que da sentido a mi vida. No sois sino toda la naturaleza concentrada. No sois la causa de mis penas, sino la de mis alegrias. Sois el oro del cofre de mi corazón. Si leeis mis palabras, no os sintais ni traicionada ni afligida, pues solo noto la pena cuando os alejais. Vivo en un mundo donde los dias soleados son silenciosos, y solo se oye algun sonido cuando la tormenta arrecia con fuerza. Sé que tal vez no sea lo más correcto, pero mi humanidad vence. No puedo culparos de nada, pues lo divino no erra. Sigo bajo vuestro hechizo y tiemblo por si durará más tiempo. Tan solo el tiempo y Dios podrán definir mi juicio, si es que sigo dotando de él. Si soy agotador és porque mi corazón me pide que este a vuestro lado y dé lo mejor que os pueda ofrecer. Mis palabras suenan a infantiles, aun me queda por crecer y saber quién será la persona a la que dedique mis futuras palabras. Ahora todas son vuestras, todas os pertenecen. Si decidis no hablar, callarán. Si decidis que os acompañe, hasta donde el hilo de la vida lo permita. Sonreid y me hareis feliz. Llorad y lloraré con vos. A vuestros pies me postro. Soy vuestro sirviente. Pedime que deje de escribir y lo haré. ¡Sonreid! No dejeis al mundo sin tan bella inspiración.

--Jan patat can balla-- lo prometido es deuda


El Joan petit quan balla,

--no pensa que un dia es fará gran, patirá, veurá les desgracies del món--

balla, balla,balla,

--i calla, sense voler callar, fa el que li diuen i calla, marioneta del destí--

El Joan petit quan balla,

--et veu i somriu, mira al sol i no s'enlluerna, doncs es a fora de la cova--

balla amb el dit,

--perque li ve de gust, no te prejudicis ni jutga el seu voltant, és part del mon--

amb el dit, dit, dit.

--gira, gira, i gira sense parar, mescla el món i el posa al seu lloc, es un joc--

Ballem perque només aixi serem a fora la cova, només aixi serem feliços. Ballem i no mirem enradere i endavant pensant que ensa faran mal. Siguem Joans petits.


domingo, octubre 29, 2006

Preguntas del alma hacia el cerebro

¿Por qué un solo deseo? ¿Por qué una sola motivación? ¿Por qué he hecho girar mi vida sobre un centro efimero? ¿Por qué ahora que ya no esta soy todo soledad? ¿Por qué me siento distante al resto del mundo? Por qué... ¿Por qué los sentimientos no tienen interruptor para que los puedas apagar? ¿Por qué los dias se me hacen tan largos? ¿Por qué mi corazón late de esta manera? ¿Por qué no puedo rendirme a las tinieblas del tiempo? ¿Por qué la necesito? ¿Por qué no entiendo de razones? ¿Por qué mi unica salida es escribir? ¿Por qué existen los celos? ¿Por qué no puedo vivir sin ella?


¿Como puedo reemprender mi vida? ¿Como puedo hacer frente a este vacio? ¿Como puedo ser yo? ¿Como no caer? ¿Como no rendirme? ¿Como luchar por algo que no te permite luchar? ¿Como no repetir mis sentimientos? ¿Como aprender de los errores si no encuentro errores? ¿Como no recordar cuando los recuerdos son lo unico que tengo? ¿Como no perderme en la immensidad de mi mismo? ¿Como hacer que no se sienta mal? ¿Como hacer que me vea? ¿Como conseguir lo imposible? ¿Como caminar sin piernas?


¿Para qué tanto esfuerzo? ¿Para qué tantos escritos? ¿Para qué tantos sentimientos? ¿Para qué tantas canciones de amor? ¿Para qué vivir sin vida? ¿Para qué amar lo que no se puede amar? ¿Para qué ver las heridas que no se pueden curar? ¿Para qué verla? ¿Para qué sufrir? ¿Para qué mostrar mis pensamientos en estas palabras? ¿Para qué alumbrar las sombras? ¿Para que sacrificar lo que no poseo? ¿Para qué sirve todo esto?


¿Qué es lo que debo hacer? ¿Qué es lo que debo ver? ¿¡QUÉ ES LO QUE DEBO SENTIR!?


Porqué, como, para qué, qué...